Caminando sin tiempo sobre la madre
agonizante,
lastimado por el abuso y esclavo de un
sueño,
viendo nacer bajo hierro, a los hijos
del mal.
Dejo que el fuego queme mis pies sin
piedad,
corriendo con mí espada a la última
batalla...
Sin ver a quien tengo atrás.
Caminare con quien quiera caminar,
entre lluvia de sangre, cuando
oscurezca el cielo.
Cuando se cierren los ojos de quien
siempre pudo ver,
ningún dolor será el castigo...
En un mundo tan diferente al que debió
ser.
Se pudrirán los cuerpos, se quemaran
las almas.
Morir ya no será excusa y caer será
un lamento
y una mano de fuego caerá como la
injusticia,
bajo la espada ensangrentada en la
batalla.
Los gritos serán el desafío.
Cuando se desgarre la carne sin
importar el dolor,
cuando se levanten sin pies a seguir
luchando,
los hijos de nadie, las bestias
dormidas...
Caminare con quien quiera seguir
caminando,
hasta que salga la ultima gota de
sudor.
Luchare con quien quiera seguir
peleando,
sin importar la muerte o que haya mas
dolor.
El Desaparecido
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