lunes, 23 de diciembre de 2013

La gente que me gusta

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla , que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y lo que hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos del Universo.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A estos los llamo amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente.

La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría , los sueños, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como esa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi me doy por bien retribuido

Gracias por ser esa gente:

Imposible ganar sin saber perder.
Imposible andar sin saber caer.
Imposible acertar sin saber errar.

Imposible vivir sin saber vivir:
La gloria no consiste en no caer nunca, sino mas bien en levantarse todas las veces que sea necesario. Y eso es algo que muy poca gente tiene el privilegio de poder experimentar.

Bienaventurados aquellos que ya consiguieron recibir con la misma naturalidad el ganar o el perder, el acierto y el error, el triunfo y la derrota…

Mario Benedetti


martes, 17 de diciembre de 2013

Rare Guitar Video: Maria Luisa Anido plays Mozart's Minuet

“One might suppose that reality must be held to at all costs. However, though that may be the moral thing to do, it is not necessarily the most useful thing to do. The Greeks themselves chose the ideal over the real in their geometry and demonstrated very well that far more could be achieved by consideration of abstract line and form than by a study of the real lines and forms of the world; the greater understanding achieved through abstraction could be applied most usefully to the very reality that was ignored in the process of gaining knowledge.”

Isaac Asimov  

El Pacto

La verdad del inocente en las manos
tiene un brillo oculto en el cuerpo
la oscuridad es solo un escondite
…un escape, una lucha…
separarse fue la única opción
la esperanza el único alimento
y el alma garantía de un pacto
por eso, este día elevo mi vos!
cuando el final no importa
pues siempre hay un mañana
siempre hay un sol saliente en la madrugada
dulce roció mojando nuestros rostros
aunque lejos y cerca…
la cuna se romperá!!
las llamas negras se irán…
para siempre…
y se empiezan a romper las cadenas
oxidadas y olvidadas
abrazando nuestras espaldas
recordando vagamente nuestro pacto
poco a poco
cuando el final ya no importa.

El Desaparecido